Cuando estamos vendiendo lo que comunicamos de forma no verbal también influye en la forma en la que vendemos
La comunicación verbal hace referencia a gestos, miradas, movimientos corporales, posturas, tono de voz, etc. Es todo lo que hacemos con nuestro cuerpo y que tiene un impacto en el otro aunque no hablemos (incluso a veces impacta más que lo que decimos).
Es muy importante que tengamos algunos aspectos en cuenta en lo que se refiere a nuestra comunicación no verbal cuando estamos con un cliente.
Por ejemplo, es muy importante estar pendiente de lo que los clientes necesitan y asesorarlos pero sin ser intrusivos. Esto lo vemos muy seguido en locales de ropa cuando, apenas pisamos el local, tenemos a una vendedora pegada a nosotros preguntándonos en qué nos puede ayudar y, si esto nos abruma un poco, respondemos con la clásica “estoy mirando”. Muchas veces, a pesar de querer demostrar que estamos disponibles para el cliente, lo que esto logra es que se espante y se vaya. En estos casos lo mejor es mantener una distancia prudencial y hacerles saber que estamos para lo que necesiten saber.
Otro punto a tener en cuenta es el volumen de nuestra voz. Acá no estamos haciendo referencia a lo que decimos sino a cómo lo decimos. El tono que usamos y el volumen es tan importante como la información que brindamos. Mantené un tono normal de voz para que el cliente no sienta que le estás gritando.
Finalmente, cuando estés con un cliente, prestale atención. Esto puede parecer algo tonto pero es importante. Cuando un cliente esté pidiendo tu asesoramiento con algún producto o servicio que quiere adquirir, dejá lo que estás haciendo y prestale atención a él. Si estás mirando la computadora, mandando un audio, revisando tus redes, mirando para un costado…todo eso puede hacer que tu cliente sienta que no te interesa lo que necesita y prefiera ir a probar suerte con otra marca. Lo que estás haciendo (a no ser que sea extremadamente urgente y no pueda esperar y se lo avises) puede esperarte un par de minutos mientras atendés a tu cliente.
¿Alguna vez les pasó de ir a comprar y que la comunicación verbal de sus clientes les hizo ruido?